martes, 18 de marzo de 2014

SOBRE LOS FANTASMAS DEL HOMBRE ANCASHINO


Un día como hoy en 1958 el siquiatria huaracino Federico Sal y Rosas publica como fruto de sus estudios en psiquiatría transcultural, una interesante investigación sobre el "Susto", enfermedad ligada a nuestras concepciones andinas.
Sal y Rosas trabajó primero como docente en Huaraz, en el colegio "De la Libertad" y escribió para "Amauta", la revista que dirigía su amigo J. C. Mariátegui una nota sobre la educación pública en el Perú en 1929.

El Dr. Federico Sal y Rosas

Allí critica el centrismo que daña la educación y alza su voz en favor de una reforma educativa que tome en cuenta la realidad del Perú agrícola: "la escuela es un cuerpo extraño enclavado en las comunidades pues no toma en cuenta los saberes andinos", una gran verdad. Plantea la descentralización que debe ser "política y doctrinaria". Casi 90 años después estamos en lo mismo.
Fue un adelantado en el país sobre los estudios del hombre en su medio ambiente y eso lo aplicó después en su segunda profesión, la psiquiatría con excesivo rigor científico.
Publicó un trabajo sobre la "psicología vertientina", la zona de Vertientes en Ancash tiene una "geografía vertical". Asegura que mientras que el paisaje del Callejón de Huaylas es "cálido y riente", en Vertientes se tiene "una mirada casi gris, pero enérgica e imponente".

Paisaje típico de las Vertientes

Expresa su convicción socialista afirmando que: "Vertientes es una república de trabajadores, cada quien cultiva su parcela y no hay odiosas diferencias sociales".
Federico Sal y Rosas trabajó el síndrome psiquiátrico del "susto", llamado a partir de entonces por la medicina "el Síndrome de Sal y Rosas". "El susto es un síndrome de tipología estructural esencialmente peruana y precisamente quechua y andina. Su construcción mitológica, su explicación simbólica se relacionan con la pérdida o robo del alma por la tierra, debido a una fuerte impresión. El paciente pierde el apetito, se descuida de su persona y cae en depresión, a veces este estado lo lleva a la muerte", escribió.
Aunque reconoce que afecta mayormente a los niños, adolescentes y ancianos, su conclusión es que no es una simple superstición sino síndrome psiquiátrico que necesita especial atención.

Una caída, o una impresión producen el Susto

Otros males andinos según Sal y Rosas son el Mal de Ojo; el Huaullu, producido después del parto; el Huaqlli cuando se ladean las visceras intestinales; y el Quichakashka que es la separación de las vértebras. 
En todos estos casos el tratamiento corresponde al  curandero, como partícipe del mundo espiritual del sufriente. Y el ceremonial es de incuestionable eficacia psicoterapéutica. Reivindica el maestro la eficacia de la ancestral "shoqma" como medida terapeútica.
Anticipándose en el tiempo, anuncia que el campesino migrante, que deja su terruño para vivir en las urbes, con el proceso de urbanización suprime o atenua sus síndromes psiquiátricos nativos y se incorpora a los modos de enfermar psíquicos del mundo al que accede. ¡Cuánta verdad en el análisis de este gran investigador ancashino!
Sal y Rosas es a la psiquiatría lo que Arguedas es a la literatura; ambas amaban entrañablemente al Perú profundo y a su gente. Cuando enfermó José María Arguedas, el Dr. Federico Sal y Rosas lo llamó por teléfono: "yo sé lo que usted tiene, y sé cómo curarlo" le dijo.

Si Arguedas le hubiera hecho caso a Sal y Rosas...

viernes, 7 de marzo de 2014

REFLEXIONES SOBRE EL CARNAVAL HUARACINO

                El Carnaval Huaracino es muy particular, es muy antiguo y tiene orígenes andinos. Prueba de ello es que sólo en Huaraz se celebra la fiesta de las cruces en tiempos de carnaval (tenemos 4 tipos de cruces en Huaraz); que es un tiempo de caos, tan presente en el Ande; el huachihualito que es símbolo de la unidad de los tres mundos; y el “entierro” del Ño Carnavalón, que consiste en echarlo al río, al agua, pues la patsamama no puede recibir al símbolo del caos que es este personaje.


 
Reina del Carnaval del barrio de Huarupampa, antes del sismo

                Antiguamente se celebraba el Carnaval como una fiesta familiar. De modo que se privilegiaba el llamado “jueves comadres” y el “jueves compadres”, celebrados 15 y 7 días antes del inicio del carnaval, donde el "ahijado" era una wawa de pan. De allí nació un célebre verso: compadre que a la comadre/ no le mueve las caderas/ no es compadre de veras/.
                Ya con el impulso del presidente Leguía en los años 20 que introdujo la visión francesa del carnaval, se copia en Huaraz la costumbre de elegir reinas y sacar carros alegóricos. Pero ello no quitó que el juego con agua sea un enfrentamiento entre barrios y un pretexto de iniciar los escarceos amorosos entre los jóvenes.
                El antiguo carnaval era de cinco días (en el Ande el 5 es el símbolo del caos), empezaba el Sábado Carnaval con la lectura de “bandos” del rey Momo o Ño Carnavalón y terminaba el Miércoles de Ceniza con la lectura de “testamentos” y el clásico entierro en las aguas del río Quillcay. En el intermedio teníamos el Domingo de Carnaval y la fiesta de las Cruces en los templos de San Francisco y La Soledad; el Lunes Carnaval dedicado a plantar y tumbar los “huachihualitos” en medio del baile generalizado; y el “Martes Guerra” donde salían las reinas en sus carros, concluía el juego con agua y se desarrollaban los velorios del Ño Carnavalón en cada barrio.
                Nadie jugaba ni tumbaba montes antes ni después de estos 5 días. Estaba terminantemente prohibido. No era como ahora que se juega todo el mes y se plantan montes hasta en mayo.

ANÁLISIS DE LOS CARNAVALES
                Un pueblo que goza y se alegra, es un pueblo que se sobrepone a la adversidad y prolonga su existencia. Por eso en Huaraz el carnaval cada año se renueva con vigor y alegría.
                El análisis de esta fiesta nos lleva a afirmar contundentemente que el carnaval es una fiesta andina. Jamás debemos repetir que “se originó en Grecia y en Roma y de allí pasó a Venecia para luego llegar a América”. Esa es otra fiesta. El nuestro, el carnaval andino tiene sus propias características como detallamos a continuación.
                El carnaval es un tiempo de caos. El caos es un elemento que está vigente en nuestra cosmovisión. Lo contrario al caos es el orden. Son cinco días de caos en el carnaval, que empieza el sábado de carnaval con la entrada triunfal del “Ño Carnavalón”, personaje que adopta diversos nombres en cada barrio, nombres quechuas a cual más exagerados que explicitan las aberraciones de este ser que personifica al caos. Sus bandos y su testamento permiten todas las licencias habidas y por haber. Se vitupera a las autoridades y a los principales del pueblo, cosa que normalmente no está permitido hacer.
                El carnaval huaracino culmina recién el Miércoles de Ceniza, con el “entierro” del “Ño Carnavalón”. Eso de “entierro” es un simple decir, pues al “Ño Carnavalón” se le avienta al río Quillcay. El significado de este hecho es profundo. El llamado Carnavalón, símbolo del caos, es un elemento dañino, demoníaco, que no merece ensuciar las entrañas de la Patsa Mama; por eso no se le debe enterrar. Se le avienta al río porque el río cumple la función de supremo purificador. Y aquí tenemos otro elemento netamente andino. El río se llevaba los pecados de toda la comunidad en el ritual de la Situa, que se realizaba en el mes de setiembre. Todo el pueblo iba a los ríos a contarle sus pecados y retornaba purificado. Nadie se exceptuaba de este ritual. Desde el Inca hasta el último yanacona o mitimae, estaba obligado a acudir al río para realizar la ceremonia de la Situa. Entonces, echando los restos del Ño Carnavalón al río, la comunidad se limpia, se purifica de la influencia de este nocivo ser.

El río Quillcay recibe los restos del Ño Carnavalón

EL CORTAMONTE
                Otro elemento andino en nuestros carnavales es el monte de carnaval o “Huachihualito”. Obligatoriamente tiene que ser un árbol de capulí. El capulí, árbol nativo es considerado, junto al molle, un árbol apropiado para la ritualidad andina.
                El capulí del carnaval es cortado en el campo y llevado a la ciudad para ser colocado en medio de una plazuela. Esto tiene su significado, el campo alimenta a la ciudad. El campo provee el alimento del que carece la ciudad.
                El árbol tiene una función muy especial. En el mundo andino, es un elemento unificador, pues relaciona a los tres mundos. Sus raíces se hunden las entrañas de la Pacha Mama dirigiéndose hacia el Uran Patsa, el Mundo de Abajo; su tronco está situado en el Kay Patsa, el Mundo del Medio, nuestro mundo; mientras que sus ramas se extienden hacia el Hanan Patsa, el Mundo de Arriba.
                El árbol del carnaval, o monte de carnaval, es “vestido” y adornado con frutas, serpentinas, ropa, utensilios y cuánto elemento se le pueda colocar. Así, el árbol de carnaval simboliza la abundancia. En el escudo nacional, se debe reemplazar a la “cornucopia de la abundancia” por el árbol del carnaval, pues la cornucopia es un elemento totalmente extraño a nuestra realidad, es un cuerno de fauno del que en la mitología griega brotaban abundantes frutas.
                El hecho de cortar el árbol de capulí y traerlo a tierra, para luego abalanzarse a recoger sus adornos, simboliza ese deseo de que los abundantes frutos de la Patsa Mama lleguen a todo el pueblo. En la práctica, toda la semana de carnaval se realizan los cortamontes. Por la ciudad se ven grupos muy alegres que danzan alrededor del huachihualito. Las parejas van dando golpes al árbol hasta lograr que se incline pesadamente hacia el suelo. 

El "tsampi", en forma de árbol, también simboliza la abundancia

EL "MUTSAKI"
                     El Carnaval huaracino culmina recién el jueves, un día después del Miércoles de Ceniza. Somos tan especiales que la Cuaresma en Huaraz no tiene 40, sino 39 días, pues el Miércoles de Ceniza es el "Entierro" con su consabida lectura de testamento del Ño Carnavalón. Huaraz se reivindica al día siguiente, el jueves toda la población se dirige al Santuario del Señor de la Soledad a pedirle perdón al patrón de Huaraz, a su querido "Papachito", por todos los excesos del carnaval. Y Él, amoroso, se acerca a su pueblo. No olvidemos que éste es el único día de todo el año en que el Señor de la Soledad abandona su altar mayor,  y permite que los files arrepentidos le besen los pies. 

Nunca baja de su Altar Mayor, solo al inicio de la Cuaresma

                        Así se restaura el orden cósmico. Atrás quedó el tiempo del caos del carnaval, y el pueblo se dispone a vivir con fervor la Santa Cuaresma.

viernes, 28 de febrero de 2014

¿ANCASH O HUAYLAS?

Un día como hoy, 28 de febrero de 1939, con motivo del Centenario del cambio de nombre de nuestro departamento que era HUAYLAS, por la infeliz ocurrencia del general Agustín Gamarra, se inicia un sólido movimiento cultural destinado a restaurar el nombre de Huaylas.


Este señor es el culpable del entuerto...

Repasemos en breve los hechos:
A la caída de la gran cultura Chavín, en nuestra región surge una nación a la que los arqueólogos han llamado Recuay o más propiamente Huaylas. Esta nación se extendió por la zona de las Vertientes, todo el Callejón de Huaylas y todo Conchucos. Luego de una breve influencia Wari de 300 años, esta nación se subdivide en dos: Huaylas y Conchucos.


La gran deidad que se observa en la mancha oscura de la luna

Así la encontraron los Incas en el siglo XV y así poco después la encontraron los españoles en 1533.
En la colonia la región se llamó primero Corregimiento de Huaylas y luego de la derrota de Túpac Amaru en 1781, pasó a ser la Intendencia de Huaylas.
Con la Independencia, según el Reglamento Provisorio emitido por don José de San Martín, el 12 de febrero de 1821 se crea el Departamento de Huaylas. Esta es la fecha original de creación de nuestro departamento.


El libertador creó nuestro departamento con el nombre de Huaylas

Los avatares de la política hacen que desaparezca Huaylas en 1823, vuelva a aparecer en 1835 y cambie de nombre en 1839.
El tema es conocido: Se había creado la Confederación Perú-Boliviana y había mucho desacuerdo en su conducción. Andrés de Santa Cruz (boliviano), se hizo de la presidencia y expulsó del país a sus opositores, Agustín Gamarra y Ramón Castilla. Chile los recibió, los armó y los devolvió a combatir a Santa Cruz. Ambos lo derrotaron en la Batalla de Yungay el 20 de enero de 1839, un mes después, Gamarra, nuevo presidente cambia el nombre de Huaylas por Ancash para perpetuar su pírrica victoria.
A propósito, al pie del cerro Pan de Azucar, en Yungay, pasa el riachuelo Ancash que en sus orillas tiene unas flores azules llamadas "Anqash" en el quechua regional; (Ancash tiene dos significados: liviano y azul). Como dato anecdótico señalamos que durante muchos años se escribió mal el nombre de Ancash, los limeños escribían "Ancachs" pues no pueden pronunciar el sonido "sh", ellos dicen "ch". Y como Ancachs está en la ley y en este texto famoso:



Desde entonces somos ancashinos, pero nadie estuvo de acuerdo con esa imposición. Por ello hoy recordamos que en 1939, cien años después se levantaron muchas voces de protesta pero como se vivía por entonces bajo la dictadura militar de otro general Oscar Benavides, no se pudo restaurar el antiguo nombre de Huaylas a nuestro departamento.
Nuestros artistas llevaron entonces la voz cantante de la protesta. Mi hermano, lucho Salazar ha ubicado un cancionero que se editaba semanalmente en Lima en esa época y que se llamaba "La Lira Limeña". En su Nº 438 se publica un huayno cuya letra y música pertenecen a Medardo Caballero G. miembro del conjunto musical "Huaylas" que a la letra dice:

"Departamento de Huaylas
es el nombre primitivo,
por eso todos los huaylinos
pedimos que se restituya.

Ancash para los ancashinos
Huaylas para los huaylinos,
nuestro congreso que contemple
nuestro gobierno cumplirá".

Casi 70 años después, se alza una nueva generación de intelectuales que proponen la restitución del nombre de Huaylas para nuestra región. El año pasado se han realizado sendos eventos culturales en Caraz y en Yungay, en donde se ha planteado la alternativa. El malogrado historiador regional, Luciano Nolasco fue uno de los impulsores de esta corriente. La Sociedad Patriótica Sánchez Carrión-Luzuriaga y Mejía ha asumido el reto.



Ahora se viene preparando un evento en Lima para definir este tema. ¿Ancash o Huaylas debe ser nuestro nombre?
¿Tú qué opinas, bloguero lector?

lunes, 17 de febrero de 2014

¿EL FIERO VÁSQUEZ O LUIS PARDO?

Un día como hoy, 17 de febrero, en el año de 1967 fallece el gran escritor Ciro Alegría. En su legado literario nos dejó grandes obras, la más famosa entre ellas, su laureada novela "El mundo es ancho y ajeno" publicada en 1941 y considerada la primera novela peruana de valor universal.


Primera edición de esta monumental obra

El trama de la obra versa sobre un tema recurrente en el Ande peruano: el despojo de las tierras comunales por parte de los hacendados. La novela narra los problemas de la comunidad andina de Rumi, liderada por su alcalde Rosendo Maqui, quien enfrenta la codicia del hacendado don Álvaro Amenábar y Roldán, el cual finalmente les arrebata sus tierras. «Váyanse a otra parte, el mundo es ancho», dicen los despojadores a los comuneros. 
Alegría, liberteño de nacimiento comentó alguna vez que para crear a uno de los personajes de mayor relevancia en su obra, "el fiero Vásquez" se había inspirado en el mítico justiciero ancashino Luis Pardo.


Como se ve en la fotografía, Luis Pardo también fue el personaje de la primera película peruana filmada en 1927 y que lleva su nombre.

En la novela, "El fiero Vásquez" se dedica a asaltar a los viajeros, pero en determinado momento se convierte en una especie de vengador que abraza la causa de la comunidad de Rumi y combate con gran eficacia contra la gente de Amenábar. A su banda se incorporan muchos comuneros que, como él, pretenden defender los intereses de Rumi, vengándose de los culpables del primer despojo. Será apresado y confinado en la prisión pero logrará huir mediante una fuga espectacular.
¿Podemos negar que existe una gran similitud entre el personaje creado por Ciro Alegría y nuestro emblemático luchador social chiquiano?


Como político, supo escoger muy bien a sus personajes

Ciro Alegría tuvo la visión de abordar al personaje desde su verdadera motivación personal y ese es su gran mérito. En tiempos que a Luis Pardo le endilgaban el apelativo de "bandolero", "gran bandido", "cuatrero" o "salteador de caminos", Alegría lo recrea como personaje de su ópera prima rescatando su verdadera esencia: la de un luchador por la justicia social, organizador de los campesinos y valiente vengador andino.

domingo, 9 de febrero de 2014

¡LLEGÓ LA LUZ A HUARAZ!

Un día como hoy, 9 de febrero de 1924 la luz eléctrica llega a nuestra ciudad. La Sociedad Eléctrica de Huaraz fue la empresa encargada de ofrecer el servicio de alumbrado público y particular y se instaló en el paraje de Batán, hoy campo de la AMOSA, y tenía una central de 100 kW con dos generadores de corriente continua a 220 voltios. En el Padrón de Fuerza Hidráulica del Ministerio de Fomento editado en 1950 se consigna que las aguas para dicha central provenían del río Cushuruyoc, dato que nos parece erróneo pues Cushuruyoc o Los Pinos actualmente, no tiene ningún río y por Batán pasaba el canal Tajamar.
Lo cierto y real era que la luz era por demás oscilante ya que el servicio fue pobre e irregular; pero Huaraz se enorgullecía de vivir a tono con la modernidad.

Hasta 1970 la luz era deficiente en los hogares, los alumnos estudiaban bajo los postes de luz para sus exámenes.

Caraz tuvo energía eléctrica en 1926 y Carhuaz en 1929. Yungay era la excepción, pues contaba con este servicio desde 1915 gracias a las gestiones de sus representantes que lograron la Ley 2199 asignando "una partida especial para contribuir con la implementación del alumbrado eléctrico de esta ciudad".
A Nivel de nuestra región, Ancash fue pionera en contar con el servicio eléctrico por cuanto tuvimos luz antes que la propia Lima. En 1884, mientras que en la capital hacían gestiones para ello, un ingeniero suizo de nombre Arthur Wherterman, hombre de ciencia y muy aficionado a las innovaciones tecnológicas de la época, instaló en el asiento minero de Tarica la primera planta eléctrica del Perú. Ojo, Tarica se halla en el distrito de Cusca de la provincia de Corongo y algunos la confunden con Taricá, el pueblo de ceramistas que pertenece a Huaraz.
La mina de plata de Tarica se hallaba a 4,485 m.s.n.m. En 1873 fue visitada por Antonio Raimondi y años después allí se empleó el primer automóvil que llegara al Perú, pero eso será motivo de otro enlace.

Camioneta rumbo a Tarica, al fondo el nevado Champará

martes, 21 de enero de 2014

DEL TEMPLE DIABLO Y OTRAS DIABLURAS

Luis Alberto Salazar Mejía
Mi hermano mellizo

Un día como hoy en 1989 se publica el "Método de guitarra andina", texto de Lucho Salazar sobre algunas de las afinaciones más conocidas que utilizan los solistas de guitarra en los andes peruanos.
Los temples se producen por la alteración de la afinación -con respecto a la afinación "universal" de una, dos o tres cuerdas. Cuando se altera una cuerda o dos son las "bordonas" (quinta y sexta), cuando se alteran tres son las bordonas y la segunda y/o la tercera.
¿Quién no ha escuchado embelesado a esos ejecutantes que se lucían tocando bellísimos temas en solos de guitarra?


Con su guitarra de dos manceras o mástiles

Las guitarras en las que se ejecutaban esos "temples" -que es el nombre que utilizan los ejecutantes para referirse a ellas-, antiguamente tenían cuerdas de tripa y el uso de cuerdas de metal era generalizado a mediados del siglo pasado (en algunos casos todavía se utilizan las cuerdas de metal).
Los estilos de Ancash, Huanuco y Cerro de Pasco tienen similitudes ya que la misma música de estos departamentos los tiene (Arguedas los consideró una misma "Área cultural), en cambio el estilo de la guitarra ayacuchana es más diferenciado. 
En el departamento de Ancash se utilizan prácticamente todas las afinaciones que se utilizan en el departamento de Ayacucho, en cambio en Ayacucho no se utilizan algunos "temples" ancashinos. 
Los temples "Conchucano" y "Sánchez Cerro" son quizás los más utilizados. El "Jilguero del Huascarán" ha grabado muchos huaynos con esos temples.

El inolvidable Ernesto Sánchez Fajardo

En el temple "amable", "corisino" o "quinta baja" "Pastorita Huarasina" grabó el huayno "Tu boda" . 
Para interpretar huaynos en sol menor se usa el temple "diablo", "baulín" o "transportado". La técnica de ejecución de estos dos temples es similar. 
Hay quienes hablan que existen una treintena de "temples" en el Ande, lo lastimoso es que se vienen perdiendo y de no ser por trabajos como los de Lucho Salazar, ya habrían desaparecido.

Raul Garcia Zarate "Guitarra Del Peru Andino"
El gran maestro ayacuchano tocaba en temple "diablo"

viernes, 17 de enero de 2014

LA VÍSPERA DE UNA GRAN FECHA

Un día como hoy 17 de enero de 1823 todo estaba listo para la firma de la ley que nominaba a Huaraz como "la muy generosa ciudad", honroso título otorgado por el Congreso Constituyente que en ese tiempo ejercía funciones de gobierno en nuestro país.


El Congreso Constituyen en plena sesión

Un poco de historia para refrescar la memoria desde cuándo Huaraz ha sido capital de estos lares. A fines del primer milenio de nuestra era, el Callejón de Huaylas era dominio de la nación Huaylas, quien a la usanza andina dividieron en dos parcialidades sus dominios: Hanan Huaylas, la parte alta, con su centro en Hatun Huaylas y Lurin Huaylas, con centro en Huarás. Al respecto hay que señalar que los conceptos geográficos de “alto” y “bajo” que poseemos, no eran los mismos del mundo andino. Para nosotros la parte alta del Callejón de Huaylas es Conococha y la parte baja Huallanca, por su diferencia altitudinal. Pues bien, para el pueblo andino no era así. Todo se medía en relación a la Cruz del Sur y en esa proyección Huaraz está más bajo que Caraz.


La zona norte del Callejón era la parte Alta y la zona sur, la baja.

Volviendo al tema, a inicios del siglo XIX Huaraz era capital del Partido de Huaylas y como tal le encuentra la independencia. Cuando se formaliza la nomenclatura republicana, Huaraz pasa a ser capital del Departamento de Huaylas en 1821.
Del decidido apoyo de Huaraz a la causa libertaria no quedan dudas: aparte de enrolarse en el ejército libertador y apoyar económicamente, los varones sacaban los hierros de sus ventanas para hacer balas y sables; las damas cortaban sus  sábanas para hacer vendas y de sus cortinas hacían uniformes. 


El pueblo de Huaraz apoyó decididamente la causa de la independencia

Huaraz es elevada al rango superior, es decir a ciudad, con el título de “La muy generosa ciudad de Huarás” el 18 de enero de 1823 por los servicios que a la cabeza de los pueblos del departamento de Huaylas, prestara a la causa de la Independencia Nacional.