martes, 10 de abril de 2012

EL NIÑO HÉROE ANCASHINO VIVIANO PAREDES

Hoy, 10 de abril, se celebra el DÍA DEL NIÑO PERUANO, y en esta fecha qué mejor que recordar al único niño-héroe de la Guerra del Pacífico o del Salitre, guerra a la que a dos países hermanos (Perú y Chile) empujó la "pérfida albión", esa misma que a los 30 años de la masacre de cientos de jóvenes reclutas argentinos en Las Malvinas, envió provocadoramente la fragata de su Armada Real HMS Montrose, a pasearse por puertos sudamericanos y a la que, a última hora, no se le dejó atracar en el Callao.

Hasta hace diez años, en los pilares del Tren Eléctrico en Atocongo, (San Juan de Miraflores) todavía se podía ver pintado entre laureles el nombre de Viviano Paredes, entre decenas de nombres de oficiales peruanos muertos en la Batalla de San Juan.

En 1881 el Perú se encontraba en guerra con el vecino país de Chile. Fue la guerra por el salitre, abono mineral que se hallaba en las salitreras de Tarapacá, y que Chile, país pobre, nos quería quitar.

Mejor preparados y bien armados por los ingleses, los chilenos destruyeron nuestra flota capturando al “Huáscar”, y luego invadieron nuestro territorio por el sur, llegando a amenazar Lima, la capital.

Chorrillos en los días previos al ataque chileno


Al llamado del presidente Piérola, para la defensa de la capital, se presentaron voluntarios de todo el país. Ancash también se hizo presente, de la costa y de la sierra fueron llegando patriotas deseosos de luchar contra el invasor.

Tropas frente al hoy Museo de Arte de Lima

El niño Viviano Paredes, de sólo 12 años, nacido en Huaraz, siguió a su padre, que era sastre y a su lado peleó en la Batalla de San Juan, el 13 de enero de 1881, bajo las órdenes del general Cáceres.

Los soldados peruanos se defendían con valentía, pero los chilenos eran más. Poco a poco los “rotos” fueron llegando hasta las trincheras peruanas. En una de ellas, donde se encontraba el pequeño Viviano, los enemigos lograron apoderarse de la bandera peruana.

Cuando se alejaban victoriosos, pensando dejar desmoralizados a nuestros soldados, Viviano corrió tras ellos y sin que se den cuenta, logró arrancarles nuestro glorioso pabellón nacional.

Los chilenos reaccionaron y volvieron sus armas contra  Viviano. Al momento de llegar a la trinchera peruana, tres disparos alcanzaron al pequeño por la espalda. En un supremo esfuerzo, el niño logró entregar la amada bicolor a su padre. Sus últimas palabras fueron: “¡Cuídala, papá, cuídala..!”.

Enterrando a los soldados caídos en el mismo campo de batalla

Viviano Paredes, niño héroe ancashino de la guerra con Chile, murió desangrado en el campo de batalla. Su profundo amor a la patria, y su sentido del deber, tienen que ser ejemplo para todos los niños del Perú.

2 comentarios:

  1. estubo bonita la historia es un ejemplo de patriotismo

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  2. estubo bonita la historia es un ejemplo de patriotismo

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