Desde algún tiempo se celebra un día como hoy, el Día Internacional de la Tierra. La UNESCO tuvo esta ocurrencia para llamar la atención y reflexionar sobre el irremediable daño que le hacemos a nuestra casa, la tierra. Si ahora hablamos de efecto invernadero, del cambo climático y los desastres naturales, es porque la tierra ha empezado a reaccionar ante el brutal ataque que ha sufrido especialmente a partir del siglo XX.
El calentamiento global tendrá consecuencias terribles sobre la tierra
Y no hablemos de ideologías porque tanto el capitalismo como el socialismo se dieron maña en competir por quien "explotaba" más y mejor los "recursos naturales", es decir, los dones de nuestra madre tierra.
Por ello vale la reflexión sobre nuestra cultura andina y su relación con la Patsa Mama. Mientras que en occidente tenemos una piramide en la que encabeza el hombre y al pie están todos los seres vivos, en el Ande tenemos un círculo dentro del cual se ubican todos los seres, sin que ninguno se atribuya posición de mando alguna.
Esta visión holística del hombre andino marca la diferencia. Mientras que en occidente se habla del Homo Faber, el que transforma la naturaleza, la domina y explota; en el Ande nos consideramos una suerte de Homo Parterus, que ayuda a su madre a dar vida y a acrecentarla. Son dos visiones diametralmente diferentes, pero ya vemos a lo que ha conducido el punto de vista occidental.
Bendita seas Patsa Mama por ser tan generosa con los hombres
Por ello en este Día de la Tierra nuestra admiración a la grandeza de nuestros antepasados que con infinito amor consiguieron lo que para muchas culturas ha sido una meta muy alta: brindar alimento sano y suficiente para todos sus habitantes. La clave estuvo en que supo consolidarse como una cultura agrícola, y ahora vemos sus logros: de los cuatro alimentos básicos que hoy consume la humanidad, dos lo ha aportado el Ande peruano, el maíz y la papa.
Lejos de solazarnos en los exitos y aportes de nuestros ancestros, en este día hagamos compromisos para aliviar a nuestra madre la tierra. Comprometámonos a no utilizar en demasía el plástico, que es tan difícil de descomponerse. Comprometámonos a no utilizar en forma desmesurada la energía eléctrica. Con un poco de criterio, podemos ayudar a revivir a nuestra madre, la tierra. Que no se diga que nuestra generación fue la culpable de su destrucción.
LES DAMOS LA BIENVENIDA A ESTE BLOG EN DONDE ENCONTRARÁN INFORMACIÓN DIARIA DE NUESTRA HISTORIA Y NUESTRA CULTURA. EL BLOG ES COMPLEMENTO DEL NUEVO PROGRAMA QUE A PARTIR DEL SÁBADO 3 DE MAYO SE EMITIRÁ TODOS LOS SÁBADOS POR LA SEÑAL DE CABLE ANDINO CANAL 3, A HUARAZ Y A TODOS LOS PUEBLOS DEL CALLEJÓN DE HUAYLAS.
martes, 22 de abril de 2014
miércoles, 16 de abril de 2014
ANCASHINO COMO EL QUE MÁS
Monseñor Bambarén
Un día como hoy en 1944, hace exactamente 70 años, ingresa a la vida religiosa, en la orden de los jesuitas, el joven yungaino LUIS BAMBARÉN GASTELUMENDI, considerado hoy por hoy el ancashino más influyente a nivel nacional.
Nacido un 14 de enero de 1928 en la bella ciudad de Yungay, Bambarén destacó como un sacerdote que ha seguido el ejemplo de Nuestro Señor Jesucristo: siempre al lado de los más necesitados. Es por ello que en plena dictadura militar de los 70, se enfrenta abiertamente al general Armando Artola, recuaino para más señas, en defensa de los invasores de la actual Villa El Salvador. Artola lo hizo encarcelar por "soliviantador social", y ante la protesta popular el genral Velasco no tuvo más que destituir a su poderoso Ministro del Interior.
Electo Obispo Auxiliar de Chimbote, Monseñor Bambarén desarrolla en el puerto una gran labor social, que le vale el título de "el obispo de los pobres". Durante veinte años supo defender ante todo la dignidad humana, siguiendo siempre las enseñanzas del Evangelio, al frente de la Comisión Episcopal de Acción Social.
Ahora que celebramos la Semana Santa, valoremos los esfuerzos de este paisano nuestro que nunca ha cejado en salir en defensa de la verdad y la justicia. Todo esto lo ha llevado a tener un papel de liderzgo en la Conferencia Episcopal Peruana. Es por ello que ha sido electo su Presidente y secretario general, ganándose el respeto y el cariño de todo el pueblo peruano.
Durante los años de la lucha interna, supo denunciar el terror del Estado y los excesos de los subversivos. Atacado por los dos bandos, Monseñor Bambarén se mantuvo fiel a las enseñanzas de la Iglesia, salavando la vida de milagro en numerosos atentados, y en defensa de los derechos humanos se enfrentó al por entonces obispo de Ayacucho, el hoy en día Arzobispo de Lima, el Cardenal Cipriani.
Monseñor Bambarén llega a sus 70 años de vida religiosa poniendo en práctica la idea central de la caridad y del servicio: "una Iglesia pobre para los pobres". Y que bueno que el Papa Francisco maneje el mismo lenguaje de su amigo el Monseñor Bambarén, pues no debemos olvidar que ambos son jesuitas y han compartido numerosas veladas de reflexión por nuestra América, esta América tan pobre y rica a la vez. Pobre por la dureza de corazón de sus líderes y rica por la gran energía de sus pueblos que guardan incólume su cultura ancestral y los valores de solidaridad y comunitarismo, valores evangélicos que hacen del nuestro el continente de la esperanza.

Finalmente, no podemos dejar de saludar el valor y la energía con que Monseñor Bambarén viene denunciando la injusta situación que se vive en nuestro departamento. "Álvarez debe estar en la cárcel - ha dicho- y allí iré a visitarlo, pues como hijo de Dios también merece atención a sus necesidades espirituales".
martes, 8 de abril de 2014
INCENDIO EN LA SOLEDAD
El 7 de abril de 1966 Huaraz amaneció en pánico. La noticia que nadie quería escuchar corría de boca en boca: la imagen del Señor de la Soledad, el gran patrón de la ciudad, nuestro "Papachito", se había incendiado.

La apacible ciudad quedó en shock
¿Cómo sucedieron los hechos?
Nadie daba pábulo a lo que oían. ¿Qué castigo divino cayó sobre los huaracinos para que les caiga tanta desgracia? Decía que fue en la madrugada, algún cabo de vela de la sacristía había quedado prendido y eso provocó el incendio, decían.
Largas colas se formaban desde primeras horas en las afueras del templo. Todos querían ver a su Señor, "al viejo" como cariñosamente le llamaban algunos, al "Papachito" como le decían los campesinos. El párroco no permitía el ingreso al templo.

La seguridad del campesino se tornó en inmensa incertidumbre
Mayor tristeza embargaba a la familia Castillo Maguiña, pues en el intento de salvar la imagen del incendio, falleció el alcalde de Huaraz, el joven dentista Moisés Castillo Villanueva, sí, el gran compositor de las canciones que más se escuchaban por esos días en las voces de "la Pastorita Huaracina" y del "Gorrión Andino" como Ayer te vi, Capitalina y mi Barrio La Soledad, perdió la vida esa fatídica madrugada.
Cuando se permitió ver lo que quedaba de la imagen, nadie podía reconocer al Señor de la Soledad, los daños habían sido enormes.
Un sentimiento de vacío se extendió por la ciudad y llegó al campo. Y allí la reacción fue terrible: ¡qué incendio ni qué incendio, eso es mentira!, ¡se lo han llevado!, ¡lo han vendido al extranjero!, ¡en avión han venido y se lo han llevado!

Godofredo Zegarra esculpiendo la réplica del Señor de La Soledad
¿A qué se debió esta reacción tan desmesurada? Marcos Yauri Montero señala que se debió a que el Señor de La Soledad representa la pax andina, según la cosmovisión andina Él representa al antiguo dios Guari, y por tanto es la garantía del orden en nuestra tierra. Su ausencia es el caos, la debacle, el rompimiento del orden natural. ¿Quién pudo haber hecho eso? Pues ninguno de los nuestros, debió ser "el otro", el extranjero, algún pueblo que lo quería para le brinde la protección que acá nos brindaba. Y el campesinado bajó a la ciudad buscando a un culpable.
El chivo expiatorio fue el bueno del Señor Obispo. Monseñor Moreno Quintana tuvo que refugiarse en el Convento de San Antonio de los padres descalzos, el único edificio fortificado que existía en Huaraz, para escapar de la ira de los campesinos.

Realmente era inexpugnable el convento ubicado en la Av. Tarapacá
El día 9 llegaban a Huaraz dos camiones trayendo de Lima a cien policías de la Guardia de Asalto. Ellos rodearon el Convento, repelieron a los campesinos y se llevaron al Obispo hasta que se calmen los ánimos.

La apacible ciudad quedó en shock
¿Cómo sucedieron los hechos?
Nadie daba pábulo a lo que oían. ¿Qué castigo divino cayó sobre los huaracinos para que les caiga tanta desgracia? Decía que fue en la madrugada, algún cabo de vela de la sacristía había quedado prendido y eso provocó el incendio, decían.
Largas colas se formaban desde primeras horas en las afueras del templo. Todos querían ver a su Señor, "al viejo" como cariñosamente le llamaban algunos, al "Papachito" como le decían los campesinos. El párroco no permitía el ingreso al templo.

La seguridad del campesino se tornó en inmensa incertidumbre
Mayor tristeza embargaba a la familia Castillo Maguiña, pues en el intento de salvar la imagen del incendio, falleció el alcalde de Huaraz, el joven dentista Moisés Castillo Villanueva, sí, el gran compositor de las canciones que más se escuchaban por esos días en las voces de "la Pastorita Huaracina" y del "Gorrión Andino" como Ayer te vi, Capitalina y mi Barrio La Soledad, perdió la vida esa fatídica madrugada.
Cuando se permitió ver lo que quedaba de la imagen, nadie podía reconocer al Señor de la Soledad, los daños habían sido enormes.
Un sentimiento de vacío se extendió por la ciudad y llegó al campo. Y allí la reacción fue terrible: ¡qué incendio ni qué incendio, eso es mentira!, ¡se lo han llevado!, ¡lo han vendido al extranjero!, ¡en avión han venido y se lo han llevado!

Godofredo Zegarra esculpiendo la réplica del Señor de La Soledad
¿A qué se debió esta reacción tan desmesurada? Marcos Yauri Montero señala que se debió a que el Señor de La Soledad representa la pax andina, según la cosmovisión andina Él representa al antiguo dios Guari, y por tanto es la garantía del orden en nuestra tierra. Su ausencia es el caos, la debacle, el rompimiento del orden natural. ¿Quién pudo haber hecho eso? Pues ninguno de los nuestros, debió ser "el otro", el extranjero, algún pueblo que lo quería para le brinde la protección que acá nos brindaba. Y el campesinado bajó a la ciudad buscando a un culpable.
El chivo expiatorio fue el bueno del Señor Obispo. Monseñor Moreno Quintana tuvo que refugiarse en el Convento de San Antonio de los padres descalzos, el único edificio fortificado que existía en Huaraz, para escapar de la ira de los campesinos.

Realmente era inexpugnable el convento ubicado en la Av. Tarapacá
El día 9 llegaban a Huaraz dos camiones trayendo de Lima a cien policías de la Guardia de Asalto. Ellos rodearon el Convento, repelieron a los campesinos y se llevaron al Obispo hasta que se calmen los ánimos.
sábado, 22 de marzo de 2014
EL AGUA Y NUESTRA CULTURA
Para nosotros, los ancashinos, el agua es un recurso de suma
importancia. Desde nuestros más antiguos mitos, el agua es tratada con mucho
respeto y veneración. La Tamya, una de las más poderosas diosas del Hanan
Patsa, condescendió en bajar durante cuatro meses para que su hermana,
la Patsa Mama, adquiera fertilidad. La Mama Yacu, tuvo que ser enamorada por el gran dios Guari de
Chavín para que se deje canalizar por los Nunas.

El agua es fuente de vida en el Ande
El culto al agua ha sido uno de los más antiguos en nuestra
región y los principales templos fueron construidos en los Tinkus, lugares de
encuentro entre dos ríos. La gran cordillera nevada que domina nuestra región,
la Cordillera Blanca, ha sido considerada como un regalo especial de los dioses
a este pueblo singular, donde nació la cultura andina y desde donde se expandió
a todo el Perú antiguo.

Chavín y otros templos andinos se hallan en un Tinku
La gran cultura Recuay, tiene en múltiples ceramios en forma
de Paccha, vertidores de agua dedicadas a la ritualidad y al culto. De modo que
este recurso, ha sido cuidado con amor durante milenios.
Típica Paccha Recuay
Los valles costeños de Ancash, plenos de fertilidad
fomentaron grandes culturas tal como lo demuestran los admirables vestigios
hallados en Santa, Nepeña, Casma y Huarmey. De manera que el agua está ligada a
los conceptos de cultura y progreso.
La Cordillera Negra, en donde el agua es escasa, tuvo un
tratamiento muy peculiar. Pequeños reservorios situados estratégicamente en las
cabeceras y faldas de las cuencas, canales muy bien conservados que nos cuentan
de la laboriosidad de nuestros antepasados y de una planificación muy bien
elaborada por parte de los sabios ingenieros andinos.

Los pueblos de las Vertientes saben aprovechar el recurso hídrico
En un tiempo en el que el agua se ha convertido la principal
preocupación de la humanidad por su galopante escasez, toda esa sabiduría con
que se desenvolvieron nuestros antepasados perdura hoy en día en nuestros
pueblos y comunidades. Y entre ellos destaca con gran nitidez Corongo, que
mantiene una tradicional forma de administrar el recurso hídrico mediante el
Sistema de los Jueces de Agua, el mismo que hace poco ha sido declarado
Patrimonio Cultural de la Nación por el Ministerio de Cultura.
San Pedro, señor de las aguas, es venerado en Corongo
Los Jueces de Agua de Corongo, son campesinos o pobladores
que apoyados por sus Campos y Cabecillas, organizan el calendario festivo de
Corongo, desde Año Nuevo, hasta la gran fiesta de San Pedro en junio, pasando
por la festividad de Reyes, carnavales y Semana Santa. De allí, ganada la
autoridad ante la comunidad, tienen medio año para distribuir el agua de sus
dos reservorios, de Parte Arriba y de Parte Abajo, sin mayores problemas en lo que constituye un exitoso modelo
comunal de administración de recursos, sin conflictos ni tensiones.
El Ministerio de Cultura viene evaluando la posibilidad de
elevar ante la UNESCO este modelo ancestral para que sea reconocido como
Patrimonio Cultural de la Humanidad. Bien lo merece Corongo, bien lo merece
Ancash.
martes, 18 de marzo de 2014
SOBRE LOS FANTASMAS DEL HOMBRE ANCASHINO
Un día como hoy en 1958 el siquiatria huaracino Federico Sal y Rosas publica como fruto de sus estudios en psiquiatría transcultural, una interesante investigación sobre el "Susto", enfermedad ligada a nuestras concepciones andinas.
Sal y Rosas trabajó primero como docente en Huaraz, en el colegio "De la Libertad" y escribió para "Amauta", la revista que dirigía su amigo J. C. Mariátegui una nota sobre la educación pública en el Perú en 1929.

El Dr. Federico Sal y Rosas
Allí critica el centrismo que daña la educación y alza su voz en favor de una reforma educativa que tome en cuenta la realidad del Perú agrícola: "la escuela es un cuerpo extraño enclavado en las comunidades pues no toma en cuenta los saberes andinos", una gran verdad. Plantea la descentralización que debe ser "política y doctrinaria". Casi 90 años después estamos en lo mismo.
Fue un adelantado en el país sobre los estudios del hombre en su medio ambiente y eso lo aplicó después en su segunda profesión, la psiquiatría con excesivo rigor científico.
Publicó un trabajo sobre la "psicología vertientina", la zona de Vertientes en Ancash tiene una "geografía vertical". Asegura que mientras que el paisaje del Callejón de Huaylas es "cálido y riente", en Vertientes se tiene "una mirada casi gris, pero enérgica e imponente".
Paisaje típico de las Vertientes
Expresa su convicción socialista afirmando que: "Vertientes es una república de trabajadores, cada quien cultiva su parcela y no hay odiosas diferencias sociales".
Federico Sal y Rosas trabajó el síndrome psiquiátrico del "susto", llamado a partir de entonces por la medicina "el Síndrome de Sal y Rosas". "El susto es un síndrome de tipología estructural esencialmente peruana y precisamente quechua y andina. Su construcción mitológica, su explicación simbólica se relacionan con la pérdida o robo del alma por la tierra, debido a una fuerte impresión. El paciente pierde el apetito, se descuida de su persona y cae en depresión, a veces este estado lo lleva a la muerte", escribió.
Aunque reconoce que afecta mayormente a los niños, adolescentes y ancianos, su conclusión es que no es una simple superstición sino síndrome psiquiátrico que necesita especial atención.
Una caída, o una impresión producen el Susto
Otros males andinos según Sal y Rosas son el Mal de Ojo; el Huaullu, producido después del parto; el Huaqlli cuando se ladean las visceras intestinales; y el Quichakashka que es la separación de las vértebras.
En todos estos casos el tratamiento corresponde al curandero, como partícipe del mundo espiritual del sufriente. Y el ceremonial es de incuestionable eficacia psicoterapéutica. Reivindica el maestro la eficacia de la ancestral "shoqma" como medida terapeútica.
Anticipándose en el tiempo, anuncia que el campesino migrante, que deja su terruño para vivir en las urbes, con el proceso de urbanización suprime o atenua sus síndromes psiquiátricos nativos y se incorpora a los modos de enfermar psíquicos del mundo al que accede. ¡Cuánta verdad en el análisis de este gran investigador ancashino!
Sal y Rosas es a la psiquiatría lo que Arguedas es a la literatura; ambas amaban entrañablemente al Perú profundo y a su gente. Cuando enfermó José María Arguedas, el Dr. Federico Sal y Rosas lo llamó por teléfono: "yo sé lo que usted tiene, y sé cómo curarlo" le dijo.
Si Arguedas le hubiera hecho caso a Sal y Rosas...
viernes, 7 de marzo de 2014
REFLEXIONES SOBRE EL CARNAVAL HUARACINO
El
Carnaval Huaracino es muy particular, es muy antiguo y tiene orígenes andinos. Prueba de ello es
que sólo en Huaraz se celebra la fiesta de las cruces en tiempos de carnaval (tenemos 4 tipos de cruces en Huaraz);
que es un tiempo de caos, tan presente en el Ande; el huachihualito que es
símbolo de la unidad de los tres mundos; y el “entierro” del Ño Carnavalón, que consiste en echarlo al río, al agua, pues la patsamama no puede recibir al símbolo del caos que es este
personaje.
Reina del Carnaval del barrio de Huarupampa, antes del sismo
Antiguamente
se celebraba el Carnaval como una fiesta familiar. De modo que se privilegiaba
el llamado “jueves comadres” y el “jueves compadres”, celebrados 15 y 7 días antes del
inicio del carnaval, donde el "ahijado" era una wawa de pan. De allí nació un célebre verso: compadre que a la comadre/ no le mueve las caderas/ no es compadre de veras/.
Ya
con el impulso del presidente Leguía en los años 20 que introdujo la visión
francesa del carnaval, se copia en Huaraz la costumbre de elegir reinas y sacar
carros alegóricos. Pero ello no quitó que el juego con agua sea un
enfrentamiento entre barrios y un pretexto de iniciar los escarceos amorosos
entre los jóvenes.
El
antiguo carnaval era de cinco días (en el Ande el 5 es el símbolo del caos),
empezaba el Sábado Carnaval con la lectura de “bandos” del rey Momo o Ño
Carnavalón y terminaba el Miércoles de Ceniza con la lectura de “testamentos” y
el clásico entierro en las aguas del río Quillcay. En el intermedio teníamos el
Domingo de Carnaval y la fiesta de las Cruces en los templos de San Francisco y
La Soledad; el Lunes Carnaval dedicado a plantar y tumbar los “huachihualitos”
en medio del baile generalizado; y el “Martes Guerra” donde salían las reinas
en sus carros, concluía el juego con agua y se desarrollaban los velorios del
Ño Carnavalón en cada barrio.
Nadie
jugaba ni tumbaba montes antes ni después de estos 5 días. Estaba
terminantemente prohibido. No era como ahora que se juega todo el mes y se
plantan montes hasta en mayo.
ANÁLISIS DE LOS CARNAVALES
Un
pueblo que goza y se alegra, es un pueblo que se sobrepone a la adversidad y
prolonga su existencia. Por eso en Huaraz el carnaval cada año se renueva con
vigor y alegría.
El
análisis de esta fiesta nos lleva a afirmar contundentemente que el carnaval es
una fiesta andina. Jamás debemos repetir que “se originó en Grecia y en Roma y
de allí pasó a Venecia para luego llegar a América”. Esa es otra fiesta. El
nuestro, el carnaval andino tiene sus propias características como detallamos a
continuación.
El
carnaval es un tiempo de caos. El caos es un elemento que está vigente en
nuestra cosmovisión. Lo contrario al caos es el orden. Son cinco días de caos
en el carnaval, que empieza el sábado de carnaval con la entrada triunfal del
“Ño Carnavalón”, personaje que adopta diversos nombres en cada barrio, nombres
quechuas a cual más exagerados que explicitan las aberraciones de este ser que
personifica al caos. Sus bandos y su testamento permiten todas las licencias
habidas y por haber. Se vitupera a las autoridades y a los principales del
pueblo, cosa que normalmente no está permitido hacer.
El
carnaval huaracino culmina recién el Miércoles de Ceniza, con el “entierro” del “Ño
Carnavalón”. Eso de “entierro” es un simple decir, pues al “Ño Carnavalón” se
le avienta al río Quillcay. El significado de este hecho es profundo. El
llamado Carnavalón, símbolo del caos, es un elemento dañino, demoníaco, que no
merece ensuciar las entrañas de la Patsa Mama; por eso no se le debe enterrar. Se
le avienta al río porque el río cumple la función de supremo purificador. Y
aquí tenemos otro elemento netamente andino. El río se llevaba los pecados de
toda la comunidad en el ritual de la Situa, que se realizaba en el mes de
setiembre. Todo el pueblo iba a los ríos a contarle sus pecados y retornaba
purificado. Nadie se exceptuaba de este ritual. Desde el Inca hasta el último
yanacona o mitimae, estaba obligado a acudir al río para realizar la ceremonia
de la Situa. Entonces, echando los restos del Ño Carnavalón al río, la
comunidad se limpia, se purifica de la influencia de este nocivo ser.
El río Quillcay recibe los restos del Ño Carnavalón
EL CORTAMONTE
Otro
elemento andino en nuestros carnavales es el monte de carnaval o
“Huachihualito”. Obligatoriamente tiene que ser un árbol de capulí. El capulí,
árbol nativo es considerado, junto al molle, un árbol apropiado para la
ritualidad andina.
El
capulí del carnaval es cortado en el campo y llevado a la ciudad para ser
colocado en medio de una plazuela. Esto tiene su significado, el campo alimenta
a la ciudad. El campo provee el alimento del que carece la ciudad.
El
árbol tiene una función muy especial. En el mundo andino, es un elemento
unificador, pues relaciona a los tres mundos. Sus raíces se hunden las entrañas
de la Pacha Mama dirigiéndose hacia el Uran Patsa, el Mundo de Abajo; su tronco
está situado en el Kay Patsa, el Mundo del Medio, nuestro mundo; mientras que
sus ramas se extienden hacia el Hanan Patsa, el Mundo de Arriba.
El
árbol del carnaval, o monte de carnaval, es “vestido” y adornado con frutas,
serpentinas, ropa, utensilios y cuánto elemento se le pueda colocar. Así, el
árbol de carnaval simboliza la abundancia. En el escudo nacional, se debe
reemplazar a la “cornucopia de la abundancia” por el árbol del carnaval, pues
la cornucopia es un elemento totalmente extraño a nuestra realidad, es un
cuerno de fauno del que en la mitología griega brotaban abundantes frutas.
El
hecho de cortar el árbol de capulí y traerlo a tierra, para luego abalanzarse a
recoger sus adornos, simboliza ese deseo de que los abundantes frutos de la
Patsa Mama lleguen a todo el pueblo. En la práctica, toda la semana de
carnaval se realizan los cortamontes. Por la ciudad se ven grupos muy alegres
que danzan alrededor del huachihualito. Las parejas van dando golpes al árbol hasta
lograr que se incline pesadamente hacia el suelo.
El "tsampi", en forma de árbol, también simboliza la abundancia
EL "MUTSAKI"
El Carnaval huaracino culmina recién el jueves, un día después del Miércoles de Ceniza. Somos tan especiales que la Cuaresma en Huaraz no tiene 40, sino 39 días, pues el Miércoles de Ceniza es el "Entierro" con su consabida lectura de testamento del Ño Carnavalón. Huaraz se reivindica al día siguiente, el jueves toda la población se dirige al Santuario del Señor de la Soledad a pedirle perdón al patrón de Huaraz, a su querido "Papachito", por todos los excesos del carnaval. Y Él, amoroso, se acerca a su pueblo. No olvidemos que éste es el único día de todo el año en que el Señor de la Soledad abandona su altar mayor, y permite que los files arrepentidos le besen los pies.

Nunca baja de su Altar Mayor, solo al inicio de la Cuaresma
Así se restaura el orden cósmico. Atrás quedó el tiempo del caos del carnaval, y el pueblo se dispone a vivir con fervor la Santa Cuaresma.
viernes, 28 de febrero de 2014
¿ANCASH O HUAYLAS?
Un día como hoy, 28 de febrero de 1939, con motivo del Centenario del cambio de nombre de nuestro departamento que era HUAYLAS, por la infeliz ocurrencia del general Agustín Gamarra, se inicia un sólido movimiento cultural destinado a restaurar el nombre de Huaylas.

Este señor es el culpable del entuerto...
Repasemos en breve los hechos:
A la caída de la gran cultura Chavín, en nuestra región surge una nación a la que los arqueólogos han llamado Recuay o más propiamente Huaylas. Esta nación se extendió por la zona de las Vertientes, todo el Callejón de Huaylas y todo Conchucos. Luego de una breve influencia Wari de 300 años, esta nación se subdivide en dos: Huaylas y Conchucos.

La gran deidad que se observa en la mancha oscura de la luna
Así la encontraron los Incas en el siglo XV y así poco después la encontraron los españoles en 1533.
En la colonia la región se llamó primero Corregimiento de Huaylas y luego de la derrota de Túpac Amaru en 1781, pasó a ser la Intendencia de Huaylas.
Con la Independencia, según el Reglamento Provisorio emitido por don José de San Martín, el 12 de febrero de 1821 se crea el Departamento de Huaylas. Esta es la fecha original de creación de nuestro departamento.

El libertador creó nuestro departamento con el nombre de Huaylas
Los avatares de la política hacen que desaparezca Huaylas en 1823, vuelva a aparecer en 1835 y cambie de nombre en 1839.
El tema es conocido: Se había creado la Confederación Perú-Boliviana y había mucho desacuerdo en su conducción. Andrés de Santa Cruz (boliviano), se hizo de la presidencia y expulsó del país a sus opositores, Agustín Gamarra y Ramón Castilla. Chile los recibió, los armó y los devolvió a combatir a Santa Cruz. Ambos lo derrotaron en la Batalla de Yungay el 20 de enero de 1839, un mes después, Gamarra, nuevo presidente cambia el nombre de Huaylas por Ancash para perpetuar su pírrica victoria.
A propósito, al pie del cerro Pan de Azucar, en Yungay, pasa el riachuelo Ancash que en sus orillas tiene unas flores azules llamadas "Anqash" en el quechua regional; (Ancash tiene dos significados: liviano y azul). Como dato anecdótico señalamos que durante muchos años se escribió mal el nombre de Ancash, los limeños escribían "Ancachs" pues no pueden pronunciar el sonido "sh", ellos dicen "ch". Y como Ancachs está en la ley y en este texto famoso:

Desde entonces somos ancashinos, pero nadie estuvo de acuerdo con esa imposición. Por ello hoy recordamos que en 1939, cien años después se levantaron muchas voces de protesta pero como se vivía por entonces bajo la dictadura militar de otro general Oscar Benavides, no se pudo restaurar el antiguo nombre de Huaylas a nuestro departamento.
Nuestros artistas llevaron entonces la voz cantante de la protesta. Mi hermano, lucho Salazar ha ubicado un cancionero que se editaba semanalmente en Lima en esa época y que se llamaba "La Lira Limeña". En su Nº 438 se publica un huayno cuya letra y música pertenecen a Medardo Caballero G. miembro del conjunto musical "Huaylas" que a la letra dice:
"Departamento de Huaylas
es el nombre primitivo,
por eso todos los huaylinos
pedimos que se restituya.
Ancash para los ancashinos
Huaylas para los huaylinos,
nuestro congreso que contemple
nuestro gobierno cumplirá".
Casi 70 años después, se alza una nueva generación de intelectuales que proponen la restitución del nombre de Huaylas para nuestra región. El año pasado se han realizado sendos eventos culturales en Caraz y en Yungay, en donde se ha planteado la alternativa. El malogrado historiador regional, Luciano Nolasco fue uno de los impulsores de esta corriente. La Sociedad Patriótica Sánchez Carrión-Luzuriaga y Mejía ha asumido el reto.

Ahora se viene preparando un evento en Lima para definir este tema. ¿Ancash o Huaylas debe ser nuestro nombre?
¿Tú qué opinas, bloguero lector?

Este señor es el culpable del entuerto...
Repasemos en breve los hechos:
A la caída de la gran cultura Chavín, en nuestra región surge una nación a la que los arqueólogos han llamado Recuay o más propiamente Huaylas. Esta nación se extendió por la zona de las Vertientes, todo el Callejón de Huaylas y todo Conchucos. Luego de una breve influencia Wari de 300 años, esta nación se subdivide en dos: Huaylas y Conchucos.

La gran deidad que se observa en la mancha oscura de la luna
Así la encontraron los Incas en el siglo XV y así poco después la encontraron los españoles en 1533.
En la colonia la región se llamó primero Corregimiento de Huaylas y luego de la derrota de Túpac Amaru en 1781, pasó a ser la Intendencia de Huaylas.
Con la Independencia, según el Reglamento Provisorio emitido por don José de San Martín, el 12 de febrero de 1821 se crea el Departamento de Huaylas. Esta es la fecha original de creación de nuestro departamento.

El libertador creó nuestro departamento con el nombre de Huaylas
Los avatares de la política hacen que desaparezca Huaylas en 1823, vuelva a aparecer en 1835 y cambie de nombre en 1839.
El tema es conocido: Se había creado la Confederación Perú-Boliviana y había mucho desacuerdo en su conducción. Andrés de Santa Cruz (boliviano), se hizo de la presidencia y expulsó del país a sus opositores, Agustín Gamarra y Ramón Castilla. Chile los recibió, los armó y los devolvió a combatir a Santa Cruz. Ambos lo derrotaron en la Batalla de Yungay el 20 de enero de 1839, un mes después, Gamarra, nuevo presidente cambia el nombre de Huaylas por Ancash para perpetuar su pírrica victoria.
A propósito, al pie del cerro Pan de Azucar, en Yungay, pasa el riachuelo Ancash que en sus orillas tiene unas flores azules llamadas "Anqash" en el quechua regional; (Ancash tiene dos significados: liviano y azul). Como dato anecdótico señalamos que durante muchos años se escribió mal el nombre de Ancash, los limeños escribían "Ancachs" pues no pueden pronunciar el sonido "sh", ellos dicen "ch". Y como Ancachs está en la ley y en este texto famoso:

Desde entonces somos ancashinos, pero nadie estuvo de acuerdo con esa imposición. Por ello hoy recordamos que en 1939, cien años después se levantaron muchas voces de protesta pero como se vivía por entonces bajo la dictadura militar de otro general Oscar Benavides, no se pudo restaurar el antiguo nombre de Huaylas a nuestro departamento.
Nuestros artistas llevaron entonces la voz cantante de la protesta. Mi hermano, lucho Salazar ha ubicado un cancionero que se editaba semanalmente en Lima en esa época y que se llamaba "La Lira Limeña". En su Nº 438 se publica un huayno cuya letra y música pertenecen a Medardo Caballero G. miembro del conjunto musical "Huaylas" que a la letra dice:
"Departamento de Huaylas
es el nombre primitivo,
por eso todos los huaylinos
pedimos que se restituya.
Ancash para los ancashinos
Huaylas para los huaylinos,
nuestro congreso que contemple
nuestro gobierno cumplirá".
Casi 70 años después, se alza una nueva generación de intelectuales que proponen la restitución del nombre de Huaylas para nuestra región. El año pasado se han realizado sendos eventos culturales en Caraz y en Yungay, en donde se ha planteado la alternativa. El malogrado historiador regional, Luciano Nolasco fue uno de los impulsores de esta corriente. La Sociedad Patriótica Sánchez Carrión-Luzuriaga y Mejía ha asumido el reto.
Ahora se viene preparando un evento en Lima para definir este tema. ¿Ancash o Huaylas debe ser nuestro nombre?
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