viernes, 15 de agosto de 2014

LOS INCAS EN NUESTRO SUELO

Históricamente los Incas llegan al departamento de Ancash entre 1460 y 1470, durante los últimos años de gobierno del Inca Pachacútec. Es el hermano de éste, Cápac Yupanqui quien comanda a cincuenta mil hombres de guerra. A decir de Garcilaso[1], los Pincu, habitantes de la zona de Chavín y Huari, aceptaron dócilmente el yugo imperial, cosa que no hicieron Huaras, Piscobambas y Conchucos, quienes por el contrario se amotinaron y convocaron para acudir a la defensa común. La guerra fue cruelísima y duró seis meses, sin que haya un claro vencedor. Ante esta situación los Incas acudieron a otras tácticas: los acosaron por el hambre  y las privaciones. Cuando la mortandad fue grande entre mujeres, niños y ancianos, recién los valientes ancashinos aceptaron su derrota.

La maquinaria de guerra Inca se puso a prueba en nuestra región

Los Incas impusieron sus costumbres. La principal fue la obligación de venerar al Taita Inti por sobre las deidades locales. Otra costumbre que impusieron fue realizar anualmente las peregrinaciones al Cusco, portando a los ídolos venerados en el lugar. Al norte del Callejón de Huaylas se veneraba a Katequill, que ocupaba el tercer lugar en el templo del sol, sólo tras éste y Pachacamac.
Los Incas adoptaron el idioma del Tahuantinsuyo por disposición expresa de Pachacútec[2].
La arquitectura inca, con vanos piramidales y el uso de piedra pulida se implantó en la región. Kanapún, sitio arqueológico sobre el que se levanta el colegio Antonio Raimondi, en Huarás, tiene unas bellísimas paredes incas. Otra construcción inca de esa época es Pueblo viejo en Recuay que fue remodelado completamente para ser utilizado como centro administrativo.

Construcción en Pueblo Viejo, Recuay

Mayor influencia cultural no se pudo notar pues sólo 60 o 70 años gobernaron los Incas en el Callejón de Huaylas.
Gran resentimiento causó entre los vencidos la forma como los Incas conquistaron su tierra y los levantamientos no se hicieron esperar. Entonces los Incas emplearon otra de sus tácticas de conquista: establecieron los lazos de sangre como una forma de ganarse la confianza y la alianza de los vencidos. Así, el nieto de Pachacútec, el inca Huayna Cápac toma como esposas a Contarhuacho y Anas Colque[3], ambas hijas de Pomapacha. Las consecuencias de estas alianzas se verían tiempo después, en tiempos de la presencia española.

Huascar fue muerto en Andamarca, zona de Conchucos

Durante la guerra civil entre Huáscar y Atahuallpa, la gente del Callejón de Huaylas apoyó al bando de Atahuallpa. Por ello ante la presencia de los españoles, siguieron la suerte del último inca.
Contarhuacho fue madre de Quispe Sisa, quien después se casaría con Francisco Pizarro, en un desesperado intento de Atahuallpa por salvar su vida estableciendo lazos de sangre con el invasor, hábil jugada política que jamás entendió el bárbaro español. Ella fue bautizada como Inés Huaylas Yupanqui.
En cambio, Anas Colque fue madre de Paullo Túpac, que por ser varón, fue llevado al Cusco a ser educado a la usanza inca. Los acontecimientos posteriores pusieron a Paullo en la línea de sucesión imperial. Por ello se enfrentó a su medio hermano, Manco Inca. Paullo, el hurasino, llegó a ser coronado Inca en 1537, y ha sido el único Inca que no nació en el Cusco.

Los restos de Paullo Inca, en el templo de San Sebastián, en el Cusco



[1] GARCILASO DE LA VEGA, Inca. (1554) Comentarios Reales de los Incas. Libro VI. Capítulo XII.
[2] Los lingüistas coinciden en que el quechua es originario de las costas de Ancash y Lima y luego subió a la sierra. Los Incas que hablaban Pukina, lengua aymara, notaron la versatilidad del quechua del Chinchaysuyo y lo adoptaron como lengua oficial del Tahuantinsuyo.
[3] Waldemar Espinoza analiza a profundidad la poliginia incaica en el caso de estas dos señoras huaylinas en su trabajo Dos casos de señorialismo feudal en el imperio Inca. Resalta el hecho de que Anas Colque, nacida en Huarás, fue llevada al Cusco con su hijo varón quien llegaría a ser Inca Paullo, mientras que Contarhuacho, natural de Huaylas, se quedó en su tierra por haber dado una hija mujer, Quispe Sisa, a Huayna Cápac. En este caso se nota claramente que llevando a educarse al Cusco a los hijos varones, los Incas aseguraban el dominio de las naciones a las que pertenecían.

sábado, 26 de julio de 2014

CERÁMICA RECUAY EN EL GRAN PAJATÉN

El complejo arqueológico ''Gran Pajatén'' fue descubierto por el alcalde del distrito de Pataz (La Libertad) el 27 de setiembre de 1964.  

Estos restos fueron hallado en el lugar.

El Gran Pajatén sería una ciudadela de la cultura Chachapoya, y un enigma de nuestro pasado por la falta de estudios arqueológicos para comprenderlo, pero se asumió que este lugar perteneció a la Cultura Chachapoyas (1200 - 1500 d.C).
Los restos del Gran Pajatén han sido estudiados con intensidad desde 1985, con afirmaciones como que fue un enclave serrano tardío para la colonización agraria de la selva.
Fueron los cronistas de los siglos XVI y XVII quienes dejaron referencias históricas y etnográficas sobre las culturas andinas tardías que recogieron con las tradiciones orales.
¿Y qué tiene que ver el Gran Pajatén con nosotros los ancashinos? Pues acomódese estimado lector que aquí vien lo bueno.
Un día como hoy, 26 de julio de 2003, arqueólogos que estudiaban este complejo preincaico, encontraron en los niveles más profundos del sitio, un amplio muestrario de cerámica típicamente Recuay, con su característica particular del uso del caolín de Taricá.

Típico ceramio Recuay hallado en el Gran Pajatén

Esto cambió todo el panorama de estudios del lugar arqueológico. Y se alzó la gran interrogante: ¿qué hacían los ceramios Recuay en un lugar tan alejado? ¿Llegaron los Recuay tan lejos? ¿Hubo un intercambio cultural?
No olvidemos que la cultura Recuay (200 - 700 d.C.) ocupó todo el departamento de Ancash: Vertientes, Callejón de Huaylas y Conchucos. Y tras el río Marañón también se hallan sus vestigios (Tinyash). Ahora, el río Marañón une Ancash con La Libertad y San Martín, donde se ubica el Gran Pajatén. Pues esa sería la ruta para que la cerámica y por cierto, la cultura Recuay, llegó al Gran Pajatén.
De modo que siguen las especulaciones. Nos quedamos con una gran verdad: la cultura Recuay, que algunos prefieren llamar cultura Huaylas, ha tenido presencia macrorregional.
Ahora, lo que queda es determinar quién llevó esa cerámica al Gran Pajatén. Fueron avanzadas de los Recuay o fueron los "chunchos" que incursionaron en nuestro suelo y tomaron como trofeo esa preciosa cerámica.

Las pallas de Pomabamba haciendo una cabaña mientras buscan a sus parejas.

En Conchucos hemos encontrado cuatro danzas que hablan de este hecho histórico. En Pomabamba "Tinya palla" es danzado por damas que andan en busca de sus maridos perdidos. En Piscobamba, otra danza nos enseña cómo las damas del lugar con la ayuda del Auqui "civilizan" a unos chunchos invasores y les enseñan la agricultura. Los "Ayancuri" de Llapo son danzantes salvajes que demuestran su poderío. Finalmente,en Llamellín tenemos "El duende, las Pallas y los Auqas", damas del lugar que vencen a los "auqas" o "chunchos". 

Pallas de Llamellín con su Auqui o duende.

¿Estas danzas y otras que hacen alusión a la presencia de "chunchos" en nuestra tierra, parten del hecho histórico que comentamos? ¿Los Recuay fueron tan interculturales que no solo interactuaron con los Moche sino que también lo hicieron con los Chachapoyas? 
Mayores investigaciones despejarán estas dudas.

sábado, 19 de julio de 2014

EL HABLA EN NUESTRA PATRIA CHICA


Ancash tiene en términos culturales cinco sub regiones bien definidas. En la costa aparentemente existe influencia de la cultura occidental y se habla comúnmente el castellano, no obstante muchos pobladores que migraron de la sierra aún conservan su carga lingüística y cultural. En la zona norte también sólo se habla castellano por cuanto allí se hablaba el Culle, idioma ya extinguido, más la carga cultural predominante es la andina. En el Callejón de Huaylas existen dos variantes del quechua, uno entre Recuay, Aija y Huaraz donde el habla es fuerte y el uso de la “j” es notorio (jeno, jara, jaka, etc) y otro entre Carhuaz y Huaylas donde no se pronuncia la “j” (eno, ara, aka, etc), siendo el quechua más delicado; coincidentemente, en las tres primeras provincias, no existía el latifundio y siempre sus pobladores se mostraron más liberales, pero entre Carhuaz y Huaylas sí habían grandes hacendados y eran las provincias más conservadoras.

En Conchucos, donde se generaliza el sonido “gh” que se diferencia del “q” del Callejón, también tenemos dos variantes de su quechua y de su cultura: al sur, en Huari se dice “uma” a la cabeza, mientras que al norte, en Pomabamba se le llama “pegha”; de igual modo, en Conchucos sur existía mayor liberalismo y poco latifundio, todo lo contrario que en Conchucos Norte. 
Finalmente, en la zona sur se utilizan muchos préstamos del aymara, habida cuenta que en determinada época (siglos IX y X), la región tuvo presencia Wari, y las provincias que la conforman han mantenido vigente usos y costumbres ancestrales muy diferentes a las del resto de la región como la pervivencia del uso de los quipus en las ceremonias funerales. Las particularidades idiomáticas expresan las diferencias históricas y culturales. Es por ello que tenemos una gran diversidad cultural en Ancash, que constituye su Patrimonio Cultural Inmaterial.

domingo, 6 de julio de 2014

MAESTRO QUE DEJA HUELLA

Un día como hoy, 6 de julio en 2012, se premiaba en la Dirección Regional de Cultura a un docente destacado de la I.E. "Jesús Nazareno" de Shancayán en Huaraz, por su labor innovadora en las aulas: tiempo atrás ese profesor llevó un buen día a sus alumnos a nuestro Museo Regional y los motivó a hacer un proyecto muy sencillo de crear una aplicación web con sus impresiones. 
Dos años después, ese mismo joven docente, vuelve a ser premiado, pero esta vez a nivel nacional por ser el ganador del concurso "Maestro que deja huella". Y todos lo vimos por la TV, allí estaba él, sencillo como siempre, recibiendo de manos de la Primera Dama tan significativo premio.


Este brillante maestro huaracino se llama Juan Cadillo León. Ex alumno del Instituto Pedagógico Superior de Huaraz, se ha especializado en llevar la tecnología a su aula y comparte todas sus experiencias por youtube. 
Y el hombre ya conoce lo que es ser premiado por su labor, pues la empresa Telefónica lo ha llevado a España en dos ocasiones, en reconocimiento a su gran esfuerzo.


Huelgan comentarios...

En esta oportunidad, Juan Cadillo presentó un proyecto de cómo enseñar matemática con juegos recreativos y eso le sobró para llevarse el primer lugar del concurso "Maestro que deja huella" dejando atrás a cientos de maestros innovadores.
Todos los días, Juan Cadillo bajaba de su casa en el barrio de Belén hasta el Jr. 28 de Julio a esperar la línea "Z" para subir hasta su escuelita en Shancayán. Ya no le veré más en ese afán, pues parte del premio que ha recibido es un automóvil chilla chilla, nuevecito.
¡Que bien por Juan Cadillo! ¡Que surjan cientos como él! ¡Feliz Día Maestro! 

sábado, 28 de junio de 2014

EL VIAJE DEL OBELISCO TELLO

Un día como hoy, 28 de junio de 1919 el sabio J. C. Tello coloca en la entrada de las facultades de Letras y Educación de la Universidad de San Marcos en Lima, la gran huanca que él mismo hizo trasladar desde Chavín y que con el tiempo llevaría su nombre y ahora es conocido como el "Obelisco Tello".

Tello fue convencido por Antúnes de Mayolo para realizar una viaje a Chavín

Telló realizó su primera visita a Chavín al frente de la primera expedición universitaria de San Marcos en mayo de 1919. En esa época, para ingresar al "Castillo", había que atravesar el río Mosna por un puente de piedra. Tello anota en su diario de viaje que junto al indicado "Castillo" encontró un fragmento de la parte superior del obelisco, en el atrio del templo de Chavín se encontraba el resto de tan importante objeto arqueológico. 

Nótese la unón de la parte fracturada

Viendo la importancia que a su parecer tenía la huanca, Tello comunicó a las autoridades su decisión de trasladar la piedra a Lima, pero encontró férrea oposición. Entonces designó a su asistente Angel R. Torres para que éste se encargue de los acuerdos y del traslado.
Torres relata que una vez conseguida la autorización de los notables de Chavín, contrató a 30 hombres para que carguen la piedra sagrada en "chakanakas". La ruta elegida fue el antiguo camino de Chavín a Olleros por el paso de Yanashallas. Tanto sería el peso de la piedra que los 30 cargadores desertaron a la segunda noche. Torres tuvo que pedir ayuda a las autoridades de Recuay para que vayan en su auxilio. Sólo así pudo hacer llegar la piedra hasta Aija. 
En la actualidad, el Obelisco se halla en el Museo Nacional Chavín

Desde Aija el Obelisco fue llevado al puerto de Huarmey. Y recién a mediados de junio llegó a Lima. El doctor Tello dio cuenta de los resultados de su expedición científica, señalando que de aucerdo a ella, Chavín se constituía en la cuna de la civilización andina, y que en ese magnífico obelisco se hallaba resumida en imágenes la cosmovisión del primigéneo hombre andino.
Noventa años después, el Obelisco Tello ha regresado a su terruño.


sábado, 14 de junio de 2014

FUTBOL Y TERREMOTO

Un día como hoy en 1970 Perú se enfrentaba a Brasil en el Mundial de México. Era una gran selección, quizás la mejor selección peruana de todos los tiempos, frente al sideral equipo carioca que lideraba Pelé, junto a Tostao, Carlos Alberto, y una serie de estrellas que al decir de muchos entendidos fue la mejor selección que haya tenido ese país. Y habíamos pasado la primera ronda junto a Alemania, eliminando a Camerún y Bulgaria.


Con Rubiños en el arco la defensa es colosal... Y Didí era el entrenador

Los brasileños nos ganaron 4 a 2 y ese año se coronaron tricampeones llevándose a casa para siempre la Copa Jules Rimet, un macizo de oro que pesaba más de tres kilos.
Acá en Huaraz no veíamos ese campeonato, apenas lo podíamos escuchar por la radio y desde nuestras carpas, en los campamentos. ¿Quiénes no vibramos  ese 2 de junio, apenas salidos del susto del terremoto cuando Perú después de ir perdiendo 2 a 0 le volteó brillantemente el partido a Bulgaria para terminar 3 a 2 con goles de Cubillas, Gallardo?

El "granítico" Héctor Chumpitaz, gran capitán de la selección peruana

Ahora que hace unos treinta años que no vamos a un mundial, añoramos esa época. Y no iremos por varias décadas más si no se toman medidas radicales. Pues la solución a los problemas de nuestro futbol nacional no es el que nos proponen los señores Burga ni Mallqui.  (A propósito, acá ya no se juega el futbol, ese que es profesional, de alto rendimiento y gran exigencia; acá solo jugamos “fulbo”, con su apéndice “fulbito” y su consecuencia lógica y muy peruana “full vaso”).
Comparto una experiencia real. En 1986 viajé por primera vez a Europa a hacer música. Viví dos meses en Suiza y fui testigo de los sufrimientos de ese pueblo por el futbol: nunca clasificaban a un mundial y lloraban en cada eliminatoria. El gobierno, hizo una encuesta de satisfacción ciudadana y vio que el futbol era una pasión nacional y buscaron un remedio.
Soy testigo, regresé a Suiza en 1990 y vi un cambio radical. Todas las noches se iluminaban los campos deportivos y decenas de niños trotaban tras una pelota. Suiza planificó que en 15 años debía tener resultados. Y sí que los tuvieron: éste es el tercer mundial consecutivo al que asisten (mañana juega contra Ecuador), son campeones mundiales sub 17 y sus jugadores se pasean por las mejores ligas del mundo.

Desde niños forman a sus jugadores, como debe de ser.

¿Algún día planificaremos a largo plazo como los suizos? ¿Cuándo podré escribir “un día como hoy Perú tuvo su cuarta participación en un mundial de futbol”?

viernes, 6 de junio de 2014

EL MITO DE LOS HUARIS: MITO FUNDACIONAL DEL PUEBLO ANCASHINO

A propósito del día del Medio Ambiente, un homenaje al pueblo ancashino, que desde sus orígenes fue el más ecologico del mundo. El mito que ponemos a consideración fue recogido hace 99 años (en 1915) por Santiago Antúnez de Mayolo en Chavín.

EL MITO DE LOS HUARIS

EL HANA PATSA 
   Al principio solo existía el humo y la oscuridad era total, indigna; y del humo surgió el Mundo de Arriba, con sus celestiales moradores: el Taita Inti, con su gran cabellera dorada; la Mama Quilla, su esposa, la de la sonrisa de plata; y sus hijas, las Koyllur, alegres en su resplandor. También estaban, entre otros, el terrible Illapa, el que refulge y brama; el colérico Shukukí, el viento fuerte; la jocosa Tamya; y el altivo Turmanyé, siempre orgulloso de sus magníficos colores.

EL KAY PATSA
    Del humo brotó luego el Mundo del Medio. ¿Quiénes moraban en él? Las grandes Cochas que serían las primeras pakarinas de los hombres; los altos Orkos o Hirkas donde irían a morar los Auquis; los Rajus con su albina vestimenta de donde incontenible brota el Yaku, fuente primordial de la vida. Todo nació del humo. ¿Sería suficiente? Faltaba más vida indudablemente.

EL URAN PATSA
    Por último, del humo surgió el Mundo de Adentro con sus increíbles habitantes. El Yaku hirviente que todo lo consume;  Los Kurus que destruyen cuanto tocan;  la Sachamama, la gran serpiente de las dos cabezas, con sus hijos los amarus; los pequeños Ichik Ollko, con sus mágicos tambores, quienes con el correr del tiempo conseguirían permiso para aparecer de cuando en cuando en el Mundo del Medio. Finalmente, brotó una raza de gigantes descomunales, eran los Huaris; de piel totalmente roja y descomunales colmillos.


EL PRIMER PATSA KUTI 
    Hubo una época en que surgió una gran pelea entre el Mundo de Arriba y el Mundo del Medio. Sería un primer Patsa Kuti, cuando se pierde la armonía y todo se descontrola. En consecuencia, vino un gran terremoto, la gran cadena granítica de los Andes se partió en dos con gran estruendo y conmoción, formándose el sagrado valle del hoy Callejón de Huaylas. Cuando volvió la calma, por las grietas que se formaron en los Jirkas, los Huaris curiosos y admirados, subieron al Mundo del Medio y se encantaron al conocer una comarca tan bella, flanqueada por dos altísimas cordilleras. Tan contentos estaban los Huaris, que decidieron quedarse a morar en este mágico lugar.


EL SEGUNDO PATSA KUTI
     Al tiempo, del Mundo de Arriba cayó la Tamya como jamás se había visto; llovía inconteniblemente día y noche. Tanto llovió, que el valle sagrado donde vivían los Huaris se inundó completamente. Hubieron huaycos y aluviones, fue un verdadero diluvio. Ante este nuevo Patsa Kuti, los gigantescos Huaris, para salvar su vida, emigraron muy temerosos y con premura al oriente, a poblar las zonas trasandinas de Chavín, Marañón y Huacrachuco. No tomaron en cuenta que abandonaban la zona protegida por las mágicas Cordilleras Blanca y Negra.

LOS NUNAS
    Cuando los Huaris abandonaron el valle sagrado de Huaylas, el lugar de su aparición en el Kay Patsa, degeneraron terriblemente. Espantados vieron como algunos se convirtieron en plantas, otros aullando de impotencia viéronse transformados en animales y al fin, cuando sólo quedaba un grupo de ellos, fueron convertidos en hombres de carne y hueso. Estos Nunas, estaban desnudos y sintieron frío. Comprendiendo su situación, humildemente, los hombres se aprestaron a poblar el Kay Patsa, la tierra; en sana armonía con los seres que les rodeaban, plantas y animales; pues recordaban que todos eran hermanos, frutos de un tronco común, descendientes de los fabulosos Huaris.


Interpretación del mito de los Huaris
            Los mitos cuentan bellamente la historia de los pueblos. Cuando se habla del humo, entendemos que se habla del caos. En el Ande, existe la dualidad caos / armonía. El papel de los dioses es restablecer la armonía cuando llega el tiempo del caos, es por ello que se dice que los dioses andinos han sido dioses ordenadores; recién en tiempo de los Incas, al evolucionar la religión andina, se habló de dioses creadores.
            Los Patsa Kuti son los tiempos en que reina el caos. Vemos como el primer Patsa Kuti fue de terremotos y el segundo, de aluviones; dos constantes en la historia del pueblo ancashino. El diluvio no es copia del mito creador hebreo, en casi todas las culturas los mitos hablan de un terrible diluvio acaecido en los tiempos aurorales.
            El Callejón de Huaylas, es tomado como lugar mágico y sagrado por estar resguardado por la más grande expresión de la dualidad andina, las Cordilleras Blanca y Negra. Mientras los Huaris moran en él, no les pasa nada, una vez que lo abandonan, cambian en su naturaleza.
            La transformación de los Huaris en todo tipo de seres vivientes, incluidos los seres humanos; es para los hombres, una clara señal de que no debemos sentirnos superiores a nadie. De aquí parte la concepción holística del hombre andino y la conciencia de que todos los seres vivos son sus hermanos. Un respeto total al medio ambiente.

            Este bellísimo mito, debemos de difundirlo por doquier. Todo docente ancashino debe de enseñarlo en su aula. Cada niño ancashino debe sentirse orgulloso de conocer un mito tan propio, tan nuestro, tan ecológico y ambiental.